httpv://www.youtube.com/watch?v=mY1FdCWkLUw
Hace unos días me enteré de la historia de Daniel Zamudio, un caso que me afectó un poco. No termino de entender cómo es posible tanta falta de compasión. Daniel fue torturado salvajemente durante horas. Podría intentar entender (que no perdonar) un ataque rápido, pero no puedo imaginar cómo pueden pasar horas sin que alguno de los asesinos que lo masacraron, todos jóvenes de 20 y algo años, sin que ninguno se pusiera a pensar: «Oye, creo que nos estamos pasando. Esto no está bien».
Dani fue torturado durante cinco o seis horas. Le dieron puñetazos y patadas en la cabeza, le fracturaron varios huesos, le quemaron con cigarrillos, le cortaron una oreja y le marcaron el símbolo de la esvástica en la espalda y pecho. Murió tras tres semanas de agonía.
Su delito: ser gay.

